En apariencia, todo era legítimo: un reclutador contacta vía LinkedIn, coordina entrevistas con herramientas conocidas como Calendly y Slack, se proporciona código para revisar, y el “CEO” del proyecto aparece en una videollamada introductoria. Sin embargo, lo que parecía una gran oportunidad resultó ser un elaborado montaje sin una empresa real detrás.
Lo más inquietante es el uso avanzado de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial para construir esta fachada:
- El “CEO” apareció en una videollamada, pero su imagen era un video breve y repetitivo, posiblemente generado o pregrabado con IA. Luego, una voz poco natural tomó el control de la conversación.
- La comunicación por Slack parecía demasiado perfecta: sin errores, sin pausas, sin humanidad. Todo indicaba respuestas generadas automáticamente.
- El dominio web del proyecto (omisofthub.net) imitaba sutilmente el nombre de una empresa real (omisoft.net), y no existía registro legal, dirección física ni datos verificables.
Al empezar a cuestionar estos puntos, el autor fue eliminado del Slack y poco después todos los rastros de la “empresa” desaparecieron. La estafa no buscaba dinero directamente, sino posiblemente robo de datos, ejecución de código malicioso o suplantación de identidad profesional.
💡 Reflexión: el doble filo de la IA
Desde Grecotech, creemos en el potencial transformador de la inteligencia artificial. Nos permite automatizar tareas, optimizar procesos y facilitar soluciones antes impensadas. Sin embargo, también es cierto que esta tecnología es tan ética como las personas que la utilizan.
Esta historia demuestra que la IA no solo sirve para mejorar la productividad, sino que también puede ser empleada para engañar, suplantar, manipular y orquestar fraudes sofisticados. Lo que antes requería meses de trabajo manual, ahora puede simularse en minutos con herramientas de IA generativa.
En un mundo tech cada vez más automatizado, debemos aprender no solo a usar la tecnología, sino también a cuestionarla. Verificar fuentes, detectar señales de alerta y confiar en nuestra intuición sigue siendo esencial. Porque si bien la IA puede crear realidades casi indistinguibles de lo humano, el sentido crítico sigue siendo nuestra mejor defensa.
El artículo original publicado por Engineering Leadership narra en primera persona la experiencia impactante: una oferta laboral para un puesto técnico que terminó siendo parte de una estafa cuidadosamente elaborada. Puedes leerlo aquí:
👉 https://newsletter.eng-leadership.com/p/a-fake-tech-company-scam-heres-how

